¿Realmente necesitamos frameworks?

Adaptación al castellado del artículo Do We Need Frameworks? de JJ Sutherland

En un mundo perfecto, no habría sistemas, frameworks, ni metodologías.

¿Por qué?

Cualquier sistema es un desperdicio. En serio.

Todo lo que hacen es ponerle peso a lo único que importa: hacer el trabajo. Simplemente me siento, hago el trabajo, me voy a casa y me tomo un merecido brandy, un día muy gratificante.

Ese es realmente mi día perfecto.

Sin embargo, acá se encuentra el inconveniente.

No estamos trabajando solos. Tenemos que asegurarnos de que mi trabajo no estropee el trabajo de los demás (o, lo que es más importante, viceversa). Así que tenemos que hablar de lo que estamos haciendo.

Si no lo hacemos, construiremos una pieza que no hace lo que se supone que debe hacer porque nunca nos pusimos de acuerdo sobre qué era lo que estábamos creando.

Así que, se dice uno a sí mismo, ¿por qué no establecemos un framework para asegurarnos de que hablamos con otras personas sobre las cosas en las que estamos trabajando para crear esa cosa más grande en la que todos estamos trabajando?

Tengamos reuniones predeterminadas. Tengamos artefactos que informen de esas reuniones. ¿No sería estupendo tener una reunión previa en la que decidiéramos si necesitamos más reuniones sobre lo que estamos creando?

A las personas nos encantan los sistemas. 

Nos encanta hacer reglas sobre las reglas para hacer las reglas. Y esos sistemas son fundamentales. Sin ellos, trabajar juntos sería casi imposible. Necesitamos algún tipo de framework. Algún tipo de sistema. 

Pero con demasiada frecuencia tratamos de construir un sistema que pueda abarcar todas las posibilidades y todos los casos extremos. Cada uno de ellos. Así que tenemos que dedicar más tiempo a pensar en el sistema de creación de la cosa que en la propia cosa.

Lo que realmente necesitamos es un término medio. Un lugar entre el caos y la parálisis. 

Y ese espacio es amplio. 

Hay muchos posibles frameworks. Los hay. Pero para lograr la mayor creatividad, innovación y entrega, hay que estar justo en el límite. Sólo las reglas suficientes para que todo no se derrumbe en el caos. 

Sólo lo necesario. Apenas lo suficiente. 

Entonces, ¿cuál es el menor conjunto de reglas que se puede tener para obtener los resultados que se desean? Resultados como el valor, la velocidad de entrega de ese valor y la sostenibilidad de los equipos que hacen todo ese trabajo. Porque probablemente se quiera hacerlo más de una vez. Eso, por desgracia, requiere pensar un poco en quién habla con quién, cuándo sucede, qué necesitan compartir, y cómo obtener retroalimentación sobre lo que están haciendo es lo que la gente quiere.

Esa es la única razón de los frameworks. 

Para facilitar la creación. Para simplificar la coordinación. Para asegurarse de que estamos haciendo lo correcto de la manera correcta.

Eso es todo.

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